El mejor legado para los hijos: evitar la obesidad
¿Epidemia de obesidad?
Aproximadamente el 15% de los niños entre las edades de 6 y 19 tienen sobrepeso o son definitivamente obesos (un incremento del 10% desde 1970). Hoy existen más de 9 millones de jóvenes en los Estados Unidos en riesgo de tener una vida afectada por hipertensión, altos niveles de colesterol o Diabetes Tipo II. También tendrán una imágen negativa de ellos mismos, que continuará hasta su vida adulta.
Han habido estudios que indican que el niño que es obeso a la edad de 6 años, tiene un 50% de probabilidad de ser un adulto obeso. Si cualquiera o los dos padres tienen sobrepeso, las probabilidades suben a un 80%. Estas estadísticas son atemorizantes y pueden ser causa de preocupación para los padres de niños con sobrepeso.
Un estudio realizado por médicos de la facultad de medicina de la Universidad de Washington con la participación de 168 niños de 10 a 18 años concluyó que los niños obesos mostraron evidencias de enfermedades cardíacas iguales a las que se observan en los adultos.
Sometidos al análisis de un equipo de ultrasonido para el corazón que revisa síntomas como dolor de pecho, reflujo ácido, soplos cardíacos y alto colesterol, el equipo de médicos observó que en los 33 niños obesos y en los 20 que por sus condiciones familiares estaban en riesgo de obesidad, se presentaron signos de posibles cardiopatías.
“En los niños obesos, observamos una variación del ritmo de movimiento del corazón”, declaró la Dra. Angela Sharkey, profesora adjunta de pediatría en la Facultad de medicina de la Universidad de Washington y cardióloga pediatra en el Hospital infantil de San Luis.
“Hay una correlación directa entre el aumento del índice de masa corporal (IMC) por edad, y las alteraciones del latido cardíaco, tanto en la fase de relajación como la de contracción. Estos cambios, observados en adultos se atribuyen al hecho de tener obesidad durante mucho tiempo, pero es posible que estos cambios empiecen mucho antes en la vida del ser humano de lo que creíamos”, enfatizó.
“Según este estudio, estos marcadores sutiles pueden ayudarnos a predecir quién podría estar en riesgo de enfermedad cardiaca y ataques cardiacos”, dijo Sharkey.
Los hallazgos aparecen en la edición de invierno del Journal of Cardiometabolic Syndrome.
Alrededor del 19 por ciento de los niños estadounidenses de 6 a 11 años y el 17 por ciento de los que tienen entre 12 y 19 años tienen sobrepeso, de acuerdo con los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.
Los Padres Podemos Ayudar
Sin embargo hay buenas noticias. Con la ayuda de los adultos, la situación puede remediarse. Se pueden enseñar conductas saludables a los niños, relacionadas con las dos fundamentales: sus hábitos de comida y la actividad física. Estas dos conductas les ayudarán a adelgazar.
Ayudándoles a ser más selectivos con los tipos de comida que consumen e incrementando la cantidad de actividad física que desempeñen, los resultados serán muy positivos.
Sin embargo, debe enfatizarse que las dietas, especialmente las de severas restricciones calóricas, solo deben intentarse bajo la aprobación médica y una adecuada supervisión nutricional. Muchos pediatras creen que el mejor método es intentar mantener el peso de un niño con sobrepeso en un nivel constante y evitar bajar muchos kilos en un momento, hasta que su altura esté en proporción saludable con su peso.
Los siguientes pasos no solo te ayudarán a facilitar los hábitos saludables de alimentación. También aumentarán la cantidad de actividad física que realicen tus hijos.
Determinar el Nivel de Salud del Niño. Verificar si tiene Sobrepeso.
Antes de realizar cualquier cambio personal o en el entorno de tu hijo, toma unos minutos para ver cómo es la vida en tu hogar. ¿Les permites llevar una vida sedentaria, y tienen todo tipo de oportunidades de comer demasiado en cualquier momento? Si lo haces, entonces es importante que hagas cambios graduales en estas partes de su vida.
Primero que nada, registra cuántas horas pasan tus hijos viendo TV o frente al ordenador. Los niños ahora pueden pasar hasta 24 horas por semana frente al televisor. Registra todos y cada uno de los momentos que pasen en esas “actividades” y haz todo lo posible por reducirlo a la mitad.
Cuando sirves las comidas ¿se reúne la familia en la mesa, o se come la mayoría de ellas frente a la tele, o frente al computador? Si lo haces, intenta establecer una nueva regla familiar que, de ahora en adelante, todas las comidas (incluyendo bocadillos) serán servidas en la mesa. Ese pequeño cambio ha demostrado reducir significativamente el comer de más que sucede en el hogar.
Luego necesitarás echar un vistazo analítico a la nevera. ¿Cuáles son las comidas que tomarás cuando tengas hambre? Si son altas en grasa, endulzadas o bajas en contenido nutricional, ¿por qué no buscas alternativas saludables, como frutas y vegetales frescos?
Una práctica (casi) obligatoria: Emprende algún tipo de Actividad Física en Familia
La cantidad recomendada de actividad física diaria para un adulto es de 30 minutos, y 60 minutos para los niños. Esto debe hacerse varias veces por semana. Si estás buscando que tus hijos adelgacen, puede ser necesaria un poco más de actividad física.
Una forma estupenda para romper el patrón de las vidas que llevan muchas familias es la creación de actividades que implican mucho movimiento para toda la familia. No solamente este tipo de actividades queman calorías, también sirven como escenario para la comunicación entre padres e hijos. Es especialmente importante en los años de la adolescencia de tus hijos, cuando se reducen las oportunidades para los padres de interactuar con los hijos.
Además, el costo financiero de caminar o andar en bicicleta en familia o es muy pequeño o prácticamente inexistente. Ya hay muchas comunidades que tienen piscinas exteriores o interiores cuyo uso es muy económico. Simplemente, el sacar a pasear por la tarde al perro de la casa, no solamente lo hará muy feliz. También ayudará al metabolismo familiar.
Cuando vemos la posibilidad de llevar un estilo de vida más saludable, debemos hacerlo un dia a la vez. El resultado final hará que el esfuerzo haya valido la pena.





