¿Niños con Sobrepeso?
La nutrición de los niños
Evitar la obesidad y la necesidad de regímenes para adelgazar a niños pequeños puede convertirse en una de las tareas más importantes de tu vida como mamá y tal vez una de las más difíciles.
¿Eres de las mamás que sobreprotegen a sus hijos?
Si crees que una de tus obligaciones como mamá es aislar a tus hijos de todos los peligros y daños de este mundo, podrías causar el efecto contrario a lo que quisieras.
Más allá de poner los medios para prevenir que tus hijos se tropiecen, se raspen las rodillas cuando juegan, enfrentarte al bravucón del barrio cuando les quiera lastimar o abrigarlos aún cuando esté brillando el sol, una mamá inteligente enseña a sus hijos los hábitos para una buena nutrición desde muy temprana edad.
Aunque nos guste ser vistos como los papás todopoderosos, no podemos estar encima de los niños durante todo el dia. Puede ser que la Mujer Maravilla pueda oler el peligro mucho tiempo antes de que suceda, pero nosotras solamente podemos imaginar con anticipación los riesgos de tener hijos gordos. En muchos casos, los padres se dan cuenta que tienen un gordito en casa… hasta que ya es tarde.
Las frutas, las legumbres, las hortalizas, y todos los vegetales en general son muy importantes en la nutrición de los niños. Eso no es novedad. Todos los padres lo saben, y, yo estoy segura que muchos de los niños… también lo saben. Pero… hay un enorme pero.
Los vegetales no son tan apetitosos como las pizzas y las hamburguesas, y no están tan disponibles como las golosinas, las patatas fritas en bolsa y los demás productos que, además, tienen de su lado una poderosa campaña, sobre todo en la televisión, para animarles a consumirlos.
Convencer a un niño para que coma brócolis, lechugas, tomates o coliflores puede llevar más tiempo del que se necesita para preparar la cena.
Receta infalible: comenzar pronto
Hay que comenzar a ofrecer vegetales lo más pronto posible. Antes de caminar, los niños deberían tener enfrente una buena variedad de frutas y vegetales que les acompañen en su crecimiento. No está de más señalar que se deben preparar ensaladas con aderezos sin grasa, o con bajo contenido de la misma, y mezclar las verduras con otras comidas que les apetezcan.
Más allá de las frutas y verduras
Hay más cosas que se deben tomar en consideración para la nutrición correcta de los niños.
Ya se ha hecho costumbre el que todos los niños deban tener en su dieta suplementos de vitaminas y minerales, pero hay debate entre la comunidad científica sobre esa práctica. La mayoría de los niños no necesitan suplementos en su dieta, contrario a la creencia popular.
Aquí la clave está en las costumbres alimenticias. Si tu niño come sensatamente y con una buena variedad, lo más probable es que no necesite suplementos. Si come mal, puede ser que sí, pero es más económico y sabio el enderezar los hábitos que corregir deficiencias y excesos. El patrón de alimentación completo es el que cuenta en las decisiones que deberías tomar.

¿Mucha azúcar?
Dulces, chicles, (gomas de mascar), chocolates, pasteles (tortas), helados y la costumbre de endulzar todo lo que se ofrece al niño es una práctica de mucho peligro. Aún sin evidencia científica, se ha vinculado el exceso del consumo de azúcar con el Síndrome de Deficiencia de Atención (SDA), pero no es necesario confirmar que el niño puede desarrollar esta enfermedad. Antes de ello, las hiperglucemias repentinas provocan conductas rebeldes y pueden ser causas de accidentes.
Peor aún: pueden llevar, con el tiempo, a la Diabetes, que ha adquirido características de epidemia, y por lo menos, es una manera bastante probable de desarrollar adolescentes y adultos con hábitos muy difíciles de cambiar.
La buena nutrición para evitar la obesidad ha pasado a segundo término en una sociedad con padres que desean ‘lo mejor’ para unos hijos que no conocen límites. La idea de dar golosinas cuando los niños lloran o molestan, es una de las primeras enseñanzas de los padres, y los hijos, inteligentes, la aprenden rápido: más rabietas, más dulces.
El ejemplo es el mejor maestro. No les dejes solos en la enorme tarea de crecer sanos y fuertes. Si les enseñas desde muy pequeños, tendrás unos hijos maravillosos que nunca tendrán que seguir dietas para adelgazar.





