Dieta y Ejercicio
“Trato a mi cuerpo como a un templo…Tú tratas al tuyo como a una tienda de acampar”
Jimmy Buffet “Fruitcakes”
Hay dos ingredientes cuando se trata de tener una vida larga y saludable: Dieta y Ejercicio. Algunas personas piensan que esto es una cosa y lo mismo, pero no es así. Es perfectamente posible tener una alimentación saludable al mismo tiempo que se tienen hábitos de ejercio físico… deplorables. También es posible estar físicamente bien acondicionado y comer mal.
Siempre es posible adelgazar solamente con dieta. Es difícil, pero no imposible. También se puede estar bien físicamente con unos cuantos kilos de más.
Somos lo que comemos, en buena medida. Si nos alimentamos con una dieta rica en grasas y baja en contenido nutricional, nuestro cuerpo carecerá de la energía necesaria para quemar la grasa. Por otra parte, si no le damos al cuerpo las herramientas necesarias para construir músculo, no importa mucho cuántas repeticiones o cuántos kilos tengan las pesas que levantamos.
Los mejores resultados se consiguen cuando nutrición y ejercicio trabajan en armonía, y no separadamente. Utiliza tu rutina de ejercicios para quemar las calorías consumidas en exceso, y utiliza tu dieta para aportarle a tu cuerpo los nutrientes y energía que necesita para desarrollar musculatura. He oido muchas veces que “un kilo de músculo pesa menos que un kilo de grasa”. Esto, por supuesto, no es verdad: un kilo es un kilo. Lo que sí es cierto es que el kilo de músculo ocupa menos espacio que el kilo de grasa. Kilo por kilo, es mejor que nuestro cuerpo esté constituído por músculo y no por grasa. La dieta, por sí misma, no construye músculo. Eso es algo que debes recordar siempre si emprendes un programa para adelgazar.
También es importante reconocer que si desarrollas músculos puedes estar reduciendo la talla de tu ropa sin mostrar mucho “progreso” en la báscula. Es muy importante que tengas esto en cuenta. ¡No midas tus avances solamente en términos de perder peso! Esta mala costumbre hace que mucha gente sienta que no progresa y es una razón para claudicar.
¡No seas una víctima de las básculas! Mira tu imagen en el espejo, pruébate una talla menor, mide tu cintura.
Valora tu condición por la manera en que te sientes después de subir un piso por las escaleras y no por los kilos que has bajado en la báscula.
Al incorporar los ejercicios en tu programa de nutrición, también estarás llevando a tu cuerpo a quemar las calorías adicionales que consumes en el dia. Esto se traduce en tener un “aliado” en tu cuerpo, que consume energía sin que te cueste trabajo.
La dieta y el ejercicio tienen una relación como la de un guante y una pelota de béisbol. Puedes jugar con la pelota y sin el guante, pero el juego será mucho mejor con las dos cosas. Ejercicio y dieta combinados pueden producir resultados fantásticos para adelgazar, si los tomas seriamente. La cosa a recordar es que ninguno trabaja bien sin la ayuda del otro. Si los conviertes en una prioridad en tu vida lograrás los mejores resultados.





