Los Carbohidratos ¿engordan?
En algunos círculos de la moda, entre algunos artistas y gente del espectáculo, los carbohidratos se han convertido en el enemigo público No. 1, y son candidatos a ocupar el puesto de los presuntos culpables de la obesidad de la población. ¿Eres tú una de las personas que ha adoptado la costumbre de revisar etiquetas para ver cuáles alimentos tienen el menor contenido de carbohidratos? ¿Estás dentro del grupo consumidor de productos “bajos en carbohidratos”?
El chivo expiatorio
Los carbohidratos no son el demonio que mucha gente cree que son. La realidad es que desempeñan una función de importancia vital para el organismo.
Hay tres tipos de carbohidratos: azúcares, almidones y fibras. La nutrición con carbohidratos se ha mal interpretado mucho y la verdad es que no existe un requerimiento dietético para los carbohidratos. Son la fuente primaria de energía y proporcionan cerca de la mitad de las calorías en la dieta de una persona promedio.
Más energía para la vida
Los carbohidratos aportan más combustible para la actividad física (y mental) que lo que aportan las grasas, o las proteínas. Se almacenan como glucógenos en el hígado y en el tejido muscular. Cuando la dieta es rica en carbohidratos, el nivel de glucosa en la sangre se eleva, mientras que una dieta rica en proteínas da como resultado un nivel de glucosa en sangre… no tan alto. Una dieta rica en grasas produce los más bajos niveles de glucosa en sangre.
Los alimentos que tienen bajos niveles de carbohidratos no dan los resultados que anuncian sus promotores, las dietas tipo Atkins y otras que proclaman la reducción de su ingesta. Muchos alimentos que aparecen como bajos en carbohidratos pueden en realidad contener mucha azúcar para no perder el sabor que le encanta a la gente. Por esa razón pueden no ser opciones saludables, comparadas con los alimentos que contienen los normales niveles de carbohidratos.
Algunos de los mitos que han proliferado, respecto a este grupo de macronutrientes:
Los carbohidratos no son saludables y deben evitarse.
Los carbohidratos son la mejor fuente de energía para el organismo. Los carbohidratos simples (azúcar) son los que debemos evitar, o moderar su consumo, porque no aportan los nutrientes adecuados. Los carbohidratos complejos, como los almidones son los que sí contienen los nutrientes correctos.
Las dietas bajas en carbohidratos son saludables.
Comer menos carbohidratos de los necesarios puede producir la acumulación de acetonas en la sangre. Ese efecto resulta en un exceso de producción de ácido úrico, un factor de riesgo para la gota y la inflamación dolorosa de las articulaciones.
Los carbohidratos como los almidones, engordan.
Este es el mito más común respecto a la nutrición de carbohidratos. Muchos alimentos ricos en almidones como el pan y los cereales son, en realidad, bajos en grasas y bajos en calorías. Comer demasiado de ellos, en combinación con otros alimentos ricos en grasas puede incrementar el porcentaje de grasa corporal, porque esa combinación tiene alto contenido calórico. En el otro extremo, una ingesta baja en carbohidratos puede producir bajos niveles de glucosa en la sangre y debilitamiento y reducción de la capacidad motriz del cuerpo.
Si creemos todo lo que dicen las etiquetas de algunos productos no necesariamente te lleva a tener un cuerpo saludable. La nutrición con los carbohidratos puede ser tan difícil de entender como el cálculo integral si haces caso de todo lo que la gente habla sobre ella. Consultar a un profesional de la salud te puede evitar muchos errores en tu alimentación.






